En el diario de sueño de Menoup registras cinco cosas cada día: a qué hora te acostaste, a qué hora te levantaste, cuánto tardaste en dormirte, cuántas veces te despertaste durante la noche y cómo valoras la calidad de tu sueño del 1 al 5. Con estos datos se construye un hipnograma, una imagen visual de tu noche que muestra cuándo estuviste en sueño profundo y cuándo tu descanso se interrumpió.
A partir de los datos también se calcula una puntuación de sueño que va más allá de la autoevaluación: si dormiste menos de 6 horas, si tardaste más de 45 minutos en conciliar el sueño o si te despertaste más de tres veces, cada uno de estos factores baja la puntuación, porque son marcadores clínicamente relevantes. Semana a semana puedes ver si tu sueño mejoró, empeoró o se mantuvo igual.
El sueño no es un lujo, ni depende de si tienes suficiente fuerza de voluntad. A partir de los 40, tu cuerpo funciona con reglas distintas a las de antes, y cuando lo entiendes, trabajar con él se vuelve más fácil.